Según fuentes locales en La Paz, la compra que está considerando el gobierno que encabeza el Sr. Evo Morales incluiría entre seis y diez EMB-314 Super Tucano, con un valor de entre USD 60 y 110 millones. La compra fue discutida con las autoridades brasileñas y representantes de EMBRAER durante una reciente visita a ese país por el ministro boliviano de Defensa, Sr. Walter San Miguel, y la operación será financiada con un crédito del Banco de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES) de Brasil. Al igual que en otros casos, los aviones serán usados por la Fuerza Aérea Boliviana fundamentalmente para tareas relativas a la lucha contra el narcotráfico y seguridad interior.
Anteriormente Bolivia había considerado la compra de una cantidad de reactores de ataque ligero y entrenamiento avanzado L-159 de segunda mano, que iban a ser el producto de un fallido canje por transportes C-235 que EADS-CASA intentó en la Republica Checa. Los aviones iban a ser refaccionados por el fabricante checo Aero-Vodochody. Menos conocidas son las fallidas negociaciones sostenidas con el fabricante chileno ENAER, que ofrecía proveer un número de reactores C-101 CC ex Fuerza Aérea de Chile refaccionados, además de un pequeño lote de entrenadores básicos T-35 Pillán.
La compra de los Super Tucano por parte de República Dominicana había sido originalmente anunciada por el presidente de ese país, Sr. Leonel Fernández, en Junio del 2007, al término de un recorrido por las instalaciones de EMBRAER en Sao Paulo que tuvo lugar en el marco de una visita oficial a Brasil. Aunque no hubo una licitación pública previa, el problema radicó en el financiamiento de la compra mediante un crédito de USD 93,5 de BNDES, una entidad financiera gubernamental de Brasil que apoya las exportaciones de productos de ese país.
Es que, de acuerdo a una ley aprobada en República Dominicana a fines del 2006, todas las operaciones de compra del Estado financiadas mediante créditos otorgados por otros gobiernos deben ser revisadas y aprobadas previamente por el parlamento.
La adquisición de los Super Tucano fue finalmente aprobada el pasado 16 de Octubre, por una comisión especial que estudiaba el caso desde Noviembre del 2007, dándose así luz verde para la suscribir el contrato con EMBRAER. Sin embargo, al momento de redactarse esta nota, arreciaban en Santo Domingo rumores y acusaciones abiertas, sobre el pago de USD 14 millones en comisiones y estímulos a legisladores y funcionarios, al tiempo que se demandaba una investigación al respecto.
La materialización de la compra de República Dominicana se suma a otros anuncios. En Abril pasado el presidente de Guatemala, Sr. Alvaro Colom, confirmó que su administración se había decidido comprar seis EMB-314 Super Tucano para la fuerza aérea local a un costo de USD 60 millones. Los aparatos reemplazarán a un número de reactores de ataque ligero CESSNA A-37, que fueron dados de baja hace años y que originalmente se consideró reemplazar con la compra de una cantidad de Dassault Alpha Jet ex fuerza aérea francesa.
Simultáneamente, el gobierno de Ecuador también hizo público su interés en comprar una partida de 24 ejemplares del poderoso turbo-hélice brasileño. El contrato, por un valor de USD 250 millones, debía haber sido firmado en Octubre pasado, pero ello no ocurrió, supuestamente porque el gobierno ecuatoriano no había enviado oportunamente la documentación respectiva a tramitación en el parlamento.
Según fuentes locales, el estancamiento o demora de la adquisición se debería en realidad a las fricciones generadas por la expulsión de Ecuador de la constructora brasileña ODEBRECHT -tras la paralización del levantamiento de una hidroeléctrica financiada por BNDES, que también financiaría la compra de los aviones- así como a complicaciones entre la petrolera local PetroEcuador y la estatal brasileña Petrobrás.
EMBRAER ya acumula pedidos por 137 ejemplares del EMB-314 que ya han sido encargados o entregados. La lista es encabezada por Brasil, que ha encargado un total de 99 ejemplares para su fuerza aérea, con 76 entregas confirmadas; siguiendo Colombia, cuya fuerza aérea ya recibió la totalidad de los 25 ejemplares encargados a fines del 2005 a un costo de USD 234.5 millones; y culminando con Chile, que encargó 12 unidades por un valor de USD 120 millones para su fuerza aérea a mediados del año en curso, con entregas programadas para el 2009.
El contratista estadounidense de seguridad privada BLACKWATER WORLWIDE, de notoria actividad en Irak, también compró un ejemplar desmilitarizado del EMB-314 por USD 4.5 millones hacia finales del 2007. Algunas informaciones sugieren que esto tendría relación con el interés de Estados Unidos en comprar entre 8 y 10 ejemplares, que serían entregadas al gobierno de Irak. BLACKWATER sería la encargada de proveer el entrenamiento de vuelo y táctico así como de la puesta inicial en servicio de los aviones en el país del Oriente Medio, donde serían empleados en operaciones de contra-insurgencia.
Los planes de Venezuela de adquirir 24 Super Tucano fueron definitivamente cancelados a principios del 2006, luego de la imposición de un embargo oficial al suministro de partes y componentes fabricados o desarrollados en Estados Unidos.
Fuera de América, existe un interés oficial en comprar el EMB 314 Super Tucano por parte de Indonesia, que necesita dieciséis ejemplares para reemplazar a sus OV-10 Bronco. Angola, Filipinas y Sri Lanka también han expresado interés en el aparato.
La eventual materialización de los pedidos de Bolivia, Ecuador, Guatemala, República Dominicana e Indonesia sumará otros 62 o 66 aparatos a la lista, con un valor total de entre USD 630 y 680 millones.